Cristóbal Colón es hijo de Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona y Señora de Cogolludo, y de Diego Gómez Manrique, Conde de Treviño.
Nació el 18 de junio de 1435 en Espinosa de Henares (Guadalajara)
Vivió como donado en el convento jerónimo de San Bartolomé de Lupiana (Guadalajara) y allí recibió una formación completa
La herencia le fue usurpada por el Marqués de Santillana (su tío) y de ahí el interés porque no se conociese su identidad
Se presentó en la corte de los Reyes Católicos por mediación de D. Luis de la Cerda, primer Duque de Medinaceli, por los monjes del monasterio de La Rábida, a quienes revelaría su identidad, y por el Cardenal Mendoza, su sobrino, para recuperar los honores hereditarios que le habían sido arrebatados, y lo hizo a través de las Capitulaciones de Santa Fé (Granada)
Tenía un defecto en el habla (dislalia) que le hacía parecer extranjero en España
Sus hermanos no lo eran por línea directa
Heredó de su abuelo D. Diego Hurtado de Mendoza, porque le pertenecía, el título de Almirante de Castilla
Sus restos podrían descansar en la actualidad en la capilla de la Concepción de la iglesia de Santa María de los Remedios en Cogolludo (Guadalajara).
Por este motivo, el itinerario elegido es el que nos lleva, en primer lugar, hasta el Monasterio de San Bartolomé, en Lupiana, que fue la “casa matriz” de la Orden Jerónima en España.
El edificio actual fue construido en el siglo XIV, y el magnífico claustro se hizo en el siglo XVI, bajo la dirección de Alonso de Cobarrubias.
Perteneció a los Jerónimos hasta la desamortización de Mendizabal en el año 1836, y es en la actualidad de propiedad particular.
Fue declarado Monumento Nacional en 1931.
Lupiana ejerció en su momento un importante papel en la vida de los Jerónimos, pues desde aquí se marcaron los destinos de otros monasterios de la Orden, como los de El Escorial, Guadalupe, Yuste, o Belem en Portugal…
Espinosa de Henares es un pequeño pueblo de Guadalajara, con una población en torno a los quinientos habitantes, que tiene en la actualidad una actividad agrícola importante al haberse puesto en regadío gran parte de su término municipal. Situada en la margen izquierda del río Henares, en el siglo XIV, fecha en la que nació Colón, no era más que una finca de caza.
Cogolludo desempeñó en el siglo XV un papel importante en la zona, pues fue residencia temporal de los Duques de Medinaceli, y centro económico y administrativo de la zona, propiedad de la familia Mendoza. Tuvo dos iglesias y una población que se estima llegó a los cinco mil habitantes, aunque en la actualidad está en torno a los quinientos cincuenta.
El legado artístico y económico del Renacimiento se pone de manifiesto en la magnífica fachada que preside su Plaza Mayor, y en la conservación de las iglesias de Santa María de los Remedios, abierta al culto, y en la de San Pedro, recientemente restaurada en su estructura y exterior, pero muy deteriorada en su interior como consecuencia del incendio y devastación que sufrió en la guerra civil.
La iglesia de Santa María guarda en su interior un cuadro de José Ribera, “El Españoleto”, conocido como El capón de Palacio” y es considerado una joya de la pintura “tenebrista” de esta autor.
Asimismo, en la misma capilla en la que se conserva expuesto al público esta obra, existe una lápida funeraria en la que, según Ricardo Sanz García, pueden estar enterrados doña Aldonza de Mendoza y su hijo Cristóbal Colón.
El castillo que domina el cerro sobre el que se asienta el caserío es de la época de la dominación árabe en España y en la actualidad es de propiedad particular. Perteneció a la familia de doña Aldonza de Mendoza, duquesa de Arjona y Señora de Cogolludo hasta la desamortización de Mendizábal.

En la actualidad, Cogolludo ejerce como centro administrativo comarcal, y dispone de Centro de Salud, Farmacia, cuartel de la Guardia Civil, Notaría, Registro de la Propiedad, Oficina de la Diputación Provincial, Centro Veterinario, y cinco Restaurantes que satisfacen con su gastronomía especializada en el cabrito asado, las apetencias de los numerosos visitantes de fin de semana y del día a día.
Asociación Cultural Lago de Bolarque